📦 Presentación del Alesis Concert
El Alesis Concert apuesta por la simplicidad con un diseño depurado que no intenta destacar a toda costa. Su acabado negro mate le otorga un aspecto profesional y discreto, perfecto para integrarse en cualquier entorno. Los acabados plásticos son correctos para esta franja de precio, aunque se nota claramente que no estamos ante un instrumento premium.
En cuanto a la ergonomía, la disposición de los controles sigue una lógica clara: los botones de selección de sonidos se alinean ordenadamente sobre el teclado, junto a los controles de efectos y el metrónomo. Sin pantallas innecesarias, solo unos LED que indican el sonido activo. Este enfoque minimalista tiene todo el sentido en un instrumento de gama de entrada.
El punto fuerte indiscutible del Alesis Concert es su portabilidad. Con apenas 7,1 kilos y unas dimensiones compactas, cabe sin esfuerzo en una funda y acompaña a los músicos a cualquier parte sin convertirse en una carga. El atril incluido cumple su función sin pretensiones, y el conjunto transmite una solidez tranquilizadora de cara al transporte.
🎧 Calidad sonora
Los 10 sonidos que incorpora el Alesis Concert cubren lo esencial sin excesos. El piano acústico principal ofrece una sonoridad bastante convincente para esta gama, con una dinámica aceptable y una resonancia que no suena demasiado sintética. No alcanza el realismo de un muestreo de alta gama, pero es más que suficiente para empezar o practicar con regularidad.
Los pianos eléctricos se defienden con dignidad, especialmente el Rhodes, que conserva un carácter vintage muy agradable. El órgano de tiradores aporta un color interesante, aunque los más puristas tendrán algo que objetar. Las cuerdas y el arpa hacen lo que se espera de ellas: ofrecer una base armónica decente en modo layer.
El sistema de altavoces biamplificado (2 woofers de 10W + 2 tweeters de 20W) sorprende por su definición. Desde luego, no va a llenar un auditorio, pero para un uso doméstico o en grupos pequeños, la reproducción resulta clara y equilibrada. La polifonía de 128 voces evita los cortes indeseados incluso al tocar de forma densa con los pedales.
🎹 Teclado y tacto
El teclado semipesado del Alesis Concert es probablemente su punto más discutible. Las teclas ofrecen una resistencia progresiva que simula vagamente el tacto de un piano, pero está lejos de la sensación de un mecanismo de martillos de verdad. Es como comparar un coche automático con uno de marchas: cumple su función, pero la expresividad se resiente.
Afortunadamente, la velocidad de respuesta ajustable permite adaptar la dinámica al estilo de cada uno. Los pianistas de toque ligero agradecerán poder obtener matices sin forzar, mientras que quienes están acostumbrados a un tacto más firme podrán endurecer la respuesta. Esta flexibilidad compensa en parte las limitaciones del mecanismo.
El revestimiento de las teclas es básico, sin ninguna textura especial. Tras una sesión larga de práctica, los dedos pueden resbalar ligeramente, sobre todo si uno suda un poco. Para un uso ocasional no es ningún drama, pero a los pianistas más intensivos puede llegar a molestarles con el tiempo.
🛠️ Funcionalidades y conectividad
El Alesis Concert no busca impresionar con funciones de relleno, pero ofrece lo esencial bien resuelto. Los modos Split y Layer abren posibilidades creativas interesantes: piano con cuerdas superpuestas para las baladas, o bajo y piano en split para tocar solo como una orquesta de un solo hombre. El metrónomo con tap tempo facilita el trabajo rítmico sin complicaciones.
Los efectos de Reverb y Chorus, aunque sencillos, añaden profundidad a los sonidos. No estamos ante la sofisticación de un procesador de efectos de gama alta, pero estos dos efectos básicos son más que suficientes para dar espacio y carácter a las interpretaciones. Su ajuste resulta intuitivo gracias a los botones dedicados.
En cuanto a la conectividad, el USB-MIDI permite convertir el Alesis Concert en un teclado maestro para controlar instrumentos virtuales. Las salidas de línea RCA facilitan la grabación o la conexión a una mesa de mezclas. El único reproche: la ausencia de una entrada de audio que habría permitido tocar sobre playbacks externos. La salida de auriculares con función mute salva la convivencia con los vecinos.
🏠 Uso
En el día a día, el Alesis Concert resulta genuinamente sencillo de usar. Sin menús complejos que navegar ni manuales de 200 páginas que descifrar: se enchufa, se enciende y se toca. Este enfoque directo gustará especialmente a los principiantes que quieren centrarse en aprender, no en dominar la tecnología.
Para ensayos y escenarios pequeños, su ligereza lo convierte en un compañero ideal. Cabe en el maletero de un coche sin problema y se monta en cuestión de minutos. La alimentación por pilas ofrece una autonomía aceptable para sesiones al aire libre, aunque el adaptador de corriente sigue siendo la opción más económica para un uso habitual.
El instrumento encaja de forma natural en un salón o en la habitación de un estudiante. Su huella reducida y la posibilidad de tocar con auriculares lo hacen una elección inteligente para espacios pequeños. Los modos Split y Layer añaden una dimensión lúdica que mantiene el interés durante las sesiones de práctica.
🎁 Accesorios
Alesis hace las cosas bien en lo que a accesorios se refiere, incluyendo un pack completo desde el primer momento. El pedal de sustain incluido, aunque básico, cumple su función a la perfección. Su mecanismo simple pero efectivo evita las decepciones que a veces se dan con los pedales de entrada de gama que se rompen a los tres meses.
El atril aguanta las partituras sin moverse al menor soplo de aire. Su diseño plegable facilita el almacenamiento y el transporte. El bloque de alimentación externo libera al instrumento de la dependencia de las pilas para un uso en casa, sin renunciar a la posibilidad de llevarlo a cualquier parte cuando hace falta.
La ausencia de funda de transporte puede justificarse por el precio, pero habría sido un complemento muy bienvenido dada la vocación portátil del instrumento. Los músicos que se mueven con frecuencia tendrán que contemplar ese gasto adicional para proteger su inversión en los desplazamientos.















