📦 Presentación del Casio PX-870
El Casio PX-870 luce un acabado marrón mate que le da un aire de piano vertical tradicional, sin caer en la imitación burda. Esta terminación mate tiene la ventaja de no mostrar las huellas de los dedos como ocurriría con algunos pianos negros brillantes, un detalle muy práctico cuando hay niños en casa o se toca con frecuencia.
Con sus 34,3 kg, sigue siendo un piano transportable, aunque no sea de los que uno se lleva de paseo cada fin de semana. El soporte integrado le aporta una estabilidad reconfortante, y la tapa deslizante protege las teclas de manera eficaz al tiempo que añade un toque de elegancia al salón.
Los controles son de una sencillez que desconcierta: nada de pantallas LCD llamativas, solo unos pocos botones discretos que hacen su trabajo sin estridencias. Este enfoque minimalista gustará a los puristas que prefieren concentrarse en la música antes que en los gadgets electrónicos.
La construcción general transmite confianza, con materiales que parecen preparados para aguantar el paso del tiempo. El atril se ajusta sin complicaciones, y el conjunto desprende esa sensación de solidez que uno espera de un instrumento llamado a acompañar varios años de práctica musical.
🎧 Calidad sonora
El motor sonoro Multi-Dimensional Morphing AiR de Casio es de esas tecnologías con nombre rimbombante que esconden, en realidad, un planteamiento bastante inteligente. Las muestras de piano son multicapa y responden bien a los matices del toque, con transiciones naturales entre las dinámicas piano y forte.
El piano de cola principal suena redondo y equilibrado, sin esa frialdad digital que a veces aparece en los modelos de gama de entrada. Los graves tienen cuerpo, los medios se mantienen claros, y los agudos no se vuelven agresivos ni cuando se sube el volumen. Es un trabajo cuidado que se acerca agradablemente al sonido de un piano de verdad.
Los 19 sonidos disponibles cubren lo esencial sin dispersarse: varias variaciones de pianos acústicos, pianos eléctricos vintage con muestras decentes, y una selección de órganos y cuerdas que salen del paso con dignidad. Nada de sintetizadores extravagantes ni percusiones exóticas, justo lo que necesita un pianista serio.
Los altavoces de 2×20 vatios cumplen honestamente su función en un salón de tamaño mediano. Restituyen los matices con fidelidad y ofrecen una imagen estéreo correcta, aunque los más exigentes preferirán conectar unos buenos auriculares para disfrutar plenamente de todas las sutilezas sonoras del instrumento.
🎹 Teclado y tacto
La mecánica Hammer Action Key II con triple sensor es el verdadero punto fuerte de este Casio PX-870. Las teclas responden con una progresividad que recuerda a la de un piano acústico, con esa resistencia que aumenta en los graves y se aligera en los agudos, igual que en un teclado real.
El revestimiento de ébano y marfil sintéticos aporta esa textura ligeramente rugosa que evita que los dedos resbalen durante los pasajes técnicos. Es un detalle que marca toda la diferencia en las sesiones largas de práctica, especialmente cuando las manos empiezan a sudar un poco.
La respuesta dinámica impresiona por su coherencia: los pianissimos salen con naturalidad sin necesidad de forzar, y los fortissimos conservan su color sin saturar. El triple sensor detecta con fidelidad la velocidad de ataque y traduce las intenciones musicales con una precisión que satisfará incluso a los pianistas más exigentes.
El único pequeño bemol es la ausencia de simulación del punto de presión de las teclas negras, pero por menos de 1000 euros es un compromiso perfectamente aceptable que no empaña el placer de tocar cada día. El tacto sigue siendo suficientemente expresivo para abordar un repertorio clásico de cierta exigencia.
🛠️ Funciones y conectividad
El Casio PX-870 apuesta por la sencillez con una grabadora MIDI de 2 pistas que permite trabajar mano por mano o grabar una melodía con acompañamiento. Nada revolucionario, pero resulta eficaz para analizar el propio toque o crear pequeñas composiciones personales.
La función Concert Play transforma el piano en una pequeña orquesta de bolsillo gracias a sus acompañamientos orquestales pregrabados. Se puede tocar sobre obras clásicas conocidas, lo que puede motivar a los principiantes y entretiene incluso a los más experimentados en una velada entre amigos.
El modo Dúo divide el teclado en dos zonas idénticas, perfecto para las clases de piano a cuatro manos o para que padres e hijos toquen juntos. La conectividad USB Host y Device cubre las necesidades esenciales: conexión a un ordenador para grabación MIDI y reproducción de archivos desde un pendrive.
Las funciones básicas como el metrónomo, la transposición y los efectos DSP (reverberación, chorus, brillo) están presentes y son fácilmente accesibles. La ausencia de Bluetooth puede decepcionar a algunos usuarios más modernos, pero las conexiones por cable siguen siendo más fiables para un uso serio.
🏠 Uso cotidiano
En el día a día, el Casio PX-870 se muestra fácil de usar. No hace falta leer un manual de 200 páginas para entender cómo funciona: se enciende y se toca. Esta filosofía «plug and play» encaja perfectamente con los pianistas que quieren concentrarse únicamente en su música.
La interfaz sin pantalla puede desconcertar al principio, pero uno se acostumbra rápido gracias a la lógica de las combinaciones de teclas. Los cambios de sonido se hacen con agilidad, y los ajustes se guardan de una sesión a otra, evitando así las manipulaciones repetitivas.
Para el aprendizaje, los 60 ejercicios integrados cubren los fundamentos técnicos clásicos. No es un método de aprendizaje completo, pero sí un buen complemento para trabajar la regularidad y la precisión, sobre todo cuando el profesor no está delante.
El piano encuentra su lugar de forma natural en un salón o una habitación, donde su diseño discreto se integra sin estridencias. Las dos tomas de auriculares permiten tocar a dos en silencio, una función muy de agradecer en un apartamento o para las sesiones nocturnas.
🎁 Accesorios
Casio no escatima y ofrece un conjunto bastante completo desde el primer momento: soporte estable, pedal triple, atril ajustable y adaptador de corriente. No hay que salir corriendo a las tiendas para completar la instalación; todo está ahí para empezar a tocar de inmediato.
El pedal triple merece una mención especial: sus tres pedales funcionan como en un piano acústico: sustain, sostenuto y sordina. El pedal de sustain incluso admite el medio pedal, lo que permite matices de expresión más sutiles en el juego avanzado.
El soporte integrado ofrece una estabilidad excelente, incluso en los momentos de mayor energía al tocar. Se acabaron los pianos que se mueven o crujen con cada acorde potente. El diseño monobloc elimina las vibraciones parásitas que pueden arruinar la experiencia de juego.
El atril se regula en altura e inclinación, adaptándose tanto a las particiones en papel como a las tabletas. Es un detalle práctico que demuestra que Casio ha pensado en las condiciones reales de uso, y no solo en las especificaciones técnicas sobre el papel.





















