📦 Presentación del Kawai ES-920
El Kawai ES-920 tiene un diseño que no intenta llamar la atención a toda costa. Sin cromados ni luces LED parpadeantes, solo líneas limpias que transmiten profesionalidad desde el primer vistazo. El acabado en plástico negro mate resiste bien las huellas dactilares, un detalle que se agradece mucho cuando uno cuida la presencia sobre el escenario o transporta el instrumento con frecuencia.
La construcción transmite solidez sin llegar al extremo de la robustez militar. Los materiales están a la altura de su rango de precio, con una carcasa rígida que encaja los traslados sin inmutarse. Con 17 kg, el Kawai ES-920 da con el equilibrio justo entre resistencia y portabilidad: lo suficientemente ligero para subirlo solo tres pisos y lo suficientemente robusto para sobrevivir a una gira de conciertos.
La interfaz de usuario merece mención especial. La pantalla OLED preside el panel central con una legibilidad excelente incluso bajo la iluminación más agresiva de un escenario. Los botones y mandos responden con precisión, sin ese juego irritante que aparece en algunos modelos de la competencia. La disposición de los controles sigue una lógica intuitiva: sonidos a la izquierda, efectos en el centro, funciones de split y layer a la derecha. Es evidente que Kawai pensó en la ergonomía en lugar de colocar los botones al azar.
🎧 Calidad sonora
El motor sonoro Harmonic Imaging XL del Kawai ES-920 impresiona desde las primeras notas. Kawai ha muestreado cada tecla de forma individual, lo que elimina ese efecto de «transposición» que se cuela en los pianos digitales de gama baja. El piano de cola Shigeru Kawai SK-EX, buque insignia de la marca, sirve como modelo principal, y el parecido resulta francamente sorprendente para un instrumento en esta franja de precio.
Los matices dinámicos responden con una finura notable. Un pianissimo delicado desprende armónicos cristalinos que flotan en el aire, mientras que un fortissimo enérgico libera una potencia satisfactoria sin distorsión. La resonancia de cuerdas y la simulación de tabla armónica añaden esa complejidad sonora que tanto se echa en falta en los pianos digitales de entrada de gama; casi se siente vibrar la madera bajo los dedos.
Más allá de los sonidos de piano acústico, el Kawai ES-920 ofrece 38 voces que incluyen pianos eléctricos convincentes (el Rhodes y el Wurlitzer suenan especialmente bien), órganos funcionales y una selección de cuerdas y sintetizadores. Nada revolucionario, pero lo suficientemente variado para cubrir la mayoría de situaciones en concierto o grabación. Los sonidos adicionales no son relleno: han sido seleccionados con criterio y resultan musicalmente aprovechables.
Los altavoces integrados de 2 x 20 vatios restituyen bien los sonidos. No pretenden competir con un sistema de amplificación profesional, pero ofrecen un sonido claro y equilibrado para la práctica diaria o salas pequeñas. La respuesta en graves es correcta sin ser excepcional, algo normal para transductores de este tamaño. En cambio, los medios y agudos brillan con claridad, permitiendo apreciar todas las sutilezas del motor sonoro. Para escenarios grandes, una salida de línea hacia una PA externa revelará todo el potencial del Kawai ES-920.
Con 256 voces de polifonía, el Kawai ES-920 ofrece un margen holgado incluso en los pasajes más densos. Pedal pisado, acordes complejos, layers de varios sonidos… todo fluye sin cortes audibles. Esta generosidad polifónica pone al Kawai por delante de varios competidores que en esta gama de precio todavía se conforman con 128 voces.
🎹 Teclado y tacto
El teclado con la mecánica Responsive Hammer III es el corazón del ES-920, y es aquí donde Kawai golpea con fuerza. Esta mecánica de martillos reproduce fielmente la sensación de un piano acústico, con teclas más pesadas en los graves y más ligeras en los agudos. Los tres sensores por tecla captan los matices más sutiles, desde el pianissimo más delicado hasta el fortissimo más explosivo.
La simulación del punto de escape añade una dimensión extra de realismo. En un piano de verdad, se percibe ese ligero resalte justo antes de que el martillo golpee la cuerda, y el Kawai ES-920 reproduce esa sensación con una precisión asombrosa. Puede desconcertar a los principiantes acostumbrados a teclados de sintetizador, pero los pianistas clásicos agradecerán esta autenticidad que facilita enormemente la transición entre el digital y el acústico.
El revestimiento de las teclas merece una mención especial. Kawai optó por una textura mate ligeramente granulada que evita el resbalazo desagradable de los plásticos lisos, sobre todo cuando los dedos sudan bajo la presión de un concierto o una sesión intensa. No es marfil auténtico, evidentemente, pero la ilusión funciona sorprendentemente bien. Las teclas negras presentan un acabado similar que crea una coherencia agradable al tacto.
La respuesta dinámica me impresiona por su linealidad y previsibilidad. Sin saltos bruscos entre los distintos niveles de velocidad, la curva se mantiene natural y musical. Las repeticiones rápidas fluyen sin tropiezos, los trinos se encadenan con fluidez y los pasajes en staccato chasquean con precisión. Para un piano de escenario en este precio, es francamente notable.
El ruido mecánico se mantiene discreto sin llegar a desaparecer del todo. Se escucha un leve chasquido al retorno de las teclas, pero nada comparable a los teclados de entrada de gama que parecen máquinas de escribir. Tocando con auriculares, ese ruido de fondo se disuelve por completo en la concentración del juego. Comparado con un piano acústico bien regulado, el Kawai ES-920 ofrece un tacto que claramente aguanta el tipo. No estamos al nivel de un Steinway de concierto, pero es más que suficiente para trabajar el repertorio en serio o afrontar un concierto con garantías.
🛠️ Funcionalidades y conectividad
El Kawai ES-920 incorpora una grabadora MIDI de dos pistas que convierte el instrumento en un mini estudio. Se pueden grabar la mano derecha y la izquierda por separado para luego superponerlas, algo ideal para trabajar una fuga de Bach o componer piezas propias. La grabación se almacena en la memoria interna o en un USB, lo que ofrece una buena flexibilidad para archivar sesiones o compartirlas con otros músicos.
El Bluetooth de audio y MIDI con soporte aptX cambia las reglas del juego para la práctica cotidiana. Se conecta el smartphone o la tableta de forma inalámbrica y listo: las aplicaciones de partitura pasan páginas automáticamente, las bases de acompañamiento suenan en alta calidad y se puede controlar el instrumento desde una app dedicada. El códec aptX garantiza una latencia mínima que mantiene el juego perfectamente sincronizado con las pistas de audio. Se acabaron los cables enredándose por el suelo.
Los modos Layer y Split funcionan con una sencillez que desconcierta. Layer superpone dos sonidos (piano y cuerdas, por ejemplo), mientras que Split divide el teclado en dos zonas independientes (bajo a la izquierda, piano a la derecha). El modo a cuatro manos divide el teclado en dos secciones idénticas, cada una con la misma tesitura, perfecto para la enseñanza o los dúos improvisados. Estas funciones se activan con dos pulsaciones, sin necesidad de adentrarse en menús.
El ecualizador de 4 bandas con faders físicos es una joya en esta gama de precio. Se ajustan graves, medios-bajos, medios-altos y agudos en tiempo real, adaptando el sonido a la acústica de la sala o a las preferencias personales. Esta flexibilidad evita quedarse atrapado con un sonido fijo que no funciona en todos los contextos. Los ajustes se guardan, lo que permite alternar entre varias configuraciones según la situación.
La conectividad cubre todas las necesidades esenciales: MIDI In/Out para controlar módulos externos o ser controlado por un secuenciador, entrada de línea estéreo para tocar junto a un smartphone o un reproductor de audio, salida de línea L/R para conectar a una PA, dos salidas de auriculares para tocar a dos sin molestar a nadie, y los imprescindibles USB to Host y to Device. Kawai no ha olvidado ningún escenario de uso, desde el home studio hasta el escenario profesional.
🏠 Uso
El Kawai ES-920 arranca en cuestión de segundos y ofrece un sonido de piano predeterminado listo para tocar de inmediato. No hace falta ningún título en informática para empezar: se enchufa, se enciende y funciona. Esta sencillez será un alivio para los pianistas que prefieren tocar antes que pasar horas ajustando parámetros.
La interfaz de usuario destaca por su lógica intuitiva. La pantalla OLED muestra con claridad la información esencial: nombre del sonido, tempo del metrónomo, nivel de transposición. Los menús se organizan de forma coherente, sin esa estructura laberíntica que convierte el ajuste de un simple parámetro en una odisea. Los músicos principiantes se orientarán sin dificultad, mientras que los usuarios avanzados agradecerán el acceso rápido a las funciones más específicas.
En el home studio, el Kawai ES-920 se integra con naturalidad en un setup DAW gracias a su conectividad USB completa. Funciona como controlador MIDI capaz de manejar instrumentos virtuales y secuenciadores con gran reactividad. El Bluetooth MIDI abre posibilidades creativas interesantes, permitiendo controlar aplicaciones del iPad sin llenar el escritorio de cables. Para las sesiones nocturnas de grabación, las dos salidas de auriculares permiten a un ingeniero de sonido o un profesor seguir el juego en tiempo real.
Sobre el escenario, el formato compacto y los 17 kg facilitan enormemente la logística. Una sola persona puede transportar el instrumento sin necesidad de ser levantador de pesas olímpico. La instalación lleva unos pocos minutos: colocarlo en el soporte, conectar la alimentación y la PA, y a tocar. La salida de línea entrega una señal limpia y potente que se integra sin problemas en cualquier sistema de sonorización. Las salidas de auriculares permiten incluso ensayar en silencio durante los soundchecks, salvando los oídos de todo el equipo.
Para la enseñanza, el modo a cuatro manos convierte el Kawai ES-920 en una herramienta pedagógica eficaz. Profesor y alumno tocan codo con codo en el mismo instrumento, cada uno con su propia zona del teclado que cubre toda la tesitura. Esta configuración facilita las demostraciones y permite al docente corregir errores al instante sin interrumpir el flujo musical. El metrónomo integrado y la grabadora de dos pistas completan el arsenal pedagógico, ofreciendo herramientas de trabajo valiosas para progresar de forma metódica.
🎁 Accesorios
Kawai incluye un pedal de sustain F-10H compacto que responde de forma binaria, abierto o cerrado, sin graduación intermedia. Para la práctica diaria cumple su función sin problemas. Los pianistas acostumbrados al medio pedal de un piano acústico notarán la ausencia de esa sutileza, aunque el Kawai ES-920 admite técnicamente esa función con un pedal compatible.
El transformador P154 es compacto y ligero, cabe fácilmente en una bolsa de transporte sin ocupar demasiado espacio. La longitud del cable permite una instalación flexible que evita tener que pegar el instrumento a la pared para alcanzar el enchufe.
El atril incluido sujeta las partituras con firmeza gracias a dos brazos regulables. Su diseño sencillo pero eficaz es válido tanto para partituras en formato A4 como para tabletas. El ángulo de inclinación permite una lectura cómoda sin forzar el cuello. Un pequeño reproche: el plástico empleado parece algo frágil para un uso intensivo en gira. Los pianistas más nómadas quizá prefieran invertir en un modelo más resistente.



















